Búsqueda confidencial
A nivel ejecutivo, que se sepa que estás buscando antes de tener algo cerrado tiene un costo real: puede afectar cómo te tratan en tu equipo, tu posición en decisiones internas, o directamente adelantar una salida en términos peores a los que tú hubieras elegido. No es paranoia — es una asimetría de información que conviene manejar tú, no que la maneje el rumor de la oficina.
El correo de tu empresa, el Drive corporativo y el calendario compartido con tu asistente no son tuyos — son de tu empleador, y en la mayoría de los contratos tiene derecho a revisarlos. Un Excel de seguimiento de postulaciones guardado ahí es el error más común y más evitable. Usa una cuenta personal, con tu correo personal, para todo lo relacionado a tu búsqueda.
Agenda las llamadas de proceso fuera de tu horario laboral cuando puedas — antes de las 9, en el almuerzo, o después de las 18. Si una entrevista presencial cae en horario de trabajo, es razonable tomarte una hora personal sin dar detalles; no le debes una explicación a nadie sobre cómo usas tu tiempo libre. Evita coordinar por el chat corporativo de la empresa, aunque sea "solo para avisar que llegas tarde".
Más allá de LinkedIn, dónde guardas la información de tu búsqueda importa. JobTrack está construido para que nadie más pueda ver tus datos — ni siquiera nosotros por defecto: cada cuenta tiene su propia base de datos protegida, no una carpeta compartida ni un documento que alguien más podría abrir por error. Es la razón por la que existe una cuenta separada en primer lugar, y no una planilla en un Drive que administra otra persona.
Organiza tu búsqueda en una cuenta que es solo tuya.
Crear cuenta gratis